Amós Acero (1934-1941)

[y II]                 (LEER Amós Acero [I])
El 19 de noviembre de 1933 se celebran elecciones generales, siendo las primeras en que las mujeres ejercieron el derecho al voto. Las elecciones dieron una mayoría parlamentaria a los partidos de centro-derecha y de derechas, siendo la C.E.D.A. (Confederación Española de Derechas Autónomas) el partido que gana las elecciones con 115 diputados. Alejandro Lerroux, del Partido Republicano Radical (102 diputados), que ya había sido primer ministro entre el 12 de septiembre y el 3 de octubre, forma su segundo gobierno el 16 de diciembre de 1933.
El Partido Socialista pasa de 115 diputados a 59 y Amós Acero pierde su escaño y se dedica exclusivamente a la alcaldía de Vallecas, sin dejar de intervenir en la política como alcalde y militante del partido.

[En Vallecas los diputados socialistas obtuvieron, en la primera vuelta, entre 8.842 y 8.870 votos de 14.512 emitidos, siendo 22.310 los electores censados (Souto Kustrín, Sandra Isabel).]
Al año siguiente, tras la revolución de 1934, se suspendieron en España los ayuntamientos, haciéndose cargo de las administraciones locales una comisión gestora creada a tal fin. Aunque el proceso de suspensión de ayuntamientos había tenido su inicio en diciembre de 1933, ”este proceso (…) culminó con las destituciones tras el fracaso de la huelga general revolucionaria de octubre de 1934”, que apoyó, entre otros alcaldes de izquierda, Amós Acero, por lo que tuvo que dejar la alcaldía al ser destituido.
[“(El) proceso (de suspensión de ayuntamientos) tomó nuevos impulsos con la designación de Rafael Salazar Alonso como Ministro de la Gobernación, llegando a su cénit en las huelgas campesinas de junio de 1934. (…) (Todo) este proceso (…) culminó con las destituciones tras el fracaso de la huelga general revolucionaria de octubre de 1934.” (Rafael Salazar Alonso y la destitución de ayuntamientos de izquierda durante el “Bienio Negro”, Javier Fernández Rincón José Luis López Sangüesa).]

No habían transcurrido dos años y medio desde las elecciones de noviembre de 1933 cuando se celebran nuevas elecciones generales en el país los días 16 y 23 de febrero de 1936.
“La Federación Provincial Socialista realizó un congreso extraordinario el 26 de enero para seleccionar los candidatos: fueron elegidos C. Rubiera, Julia Álvarez y L. Rufilanchas (votados por 55, 48 y 43 secciones, respectivamente), frente a las 13 secciones que votaron a Amós Acero o las 10 que lo hicieron a Hernández Zancajo.” (Souto Kustrín, Sandra Isabel)
El dato procede de la carta enviada por la Federación a “la Comisión Ejecutiva del P.S.O. Madrid, 27-1-1936”. Y en la misiva del 4 de febrero –“A la Comisión Ejecutiva del Partido Socialista”– se especifica “El número de sufragios de militantes que cada nombre tuvo”:
Carlos Rubiera Rodríguez (2.054 votos), Julia Álvarez Resano (1.856), Luis Rufilanchas Salcedo (1.691), Amós Acero (494 votos), Carlos Hernández Zancajo (420), Vicente G. Carrizo (148), Ricardo Zabalza (138), Francisco del Toro (41 votos); los otros tres candidatos obtuvieron 20, 20 y 15 votos (Archivo Fundación Pablo Iglesias, AH-17-41).
Coincidiendo con las fechas del Congreso electivo se celebra un mitin en la Casa del Pueblo de la calle de Concordia, donde interviene Amós Acero:
“El Bloque Popular en Vallecas. Con el local completamente lleno se ha celebrado un mitin de propaganda electoral, organizado por el Bloque Popular, en la Casa del Pueblo de Puente de Vallecas. Tomaron parte en el mismo don Amós Acero (…); José Noguera, del Grupo sindical socialista; Francisco Galán, por el partido comunista, y Santiago Domínguez, del Grupo sindical comunista. Presidió Felipe Pulgar.” (La Libertad, 26-1-1936)
Además del acto referido del Frente Popular, se celebró uno el 1 de febrero, organizado por el Bloque Popular Antifascista del Puente de Vallecas; otro el 14 de febrero presidido por Francisco Sanz, del radio comunista, en el que intervino Sofía García por el PSOE; el 13 de febrero un acto conjunto de las organizaciones juveniles, presidido por el presidente de la JS de Vallecas, Rodrigo Muñoz Barbero; otro acto pro-amnistía se celebró en la Casa del Pueblo de Vallecas el 10 de febrero. (Souto Kustrín, Sandra Isabel)
Tras los comicios, en Vallecas los votos favorables a los candidatos socialistas llegaron a 14.509, de 17.000 emitidos y 25.000 censados. Hubo un total de 14.529 votos para el Frente Popular (Souto Kustrín, Sandra Isabel).
[En el país, el 60% de los diputados electos pertenecían al Frente Popular, que obtuvo el 47% de los votos, habiendo votado el 46,5% al centroderecha. De un total de 473 diputados, tras la primera vuelta, los diputados proclamados del Frente Popular fueron 265, por 208 del centroderecha, siendo 285 y 188, respectivamente, los proclamados en mayo, tras las revisiones y repeticiones posteriores (Cfr. historiaelectoral1936).]
El 19 de febrero, sin esperar a la segunda vuelta de las elecciones del 1 de marzo, Manuel Azaña, formaba gobierno con ministros de Izquierda Republicana, Unión Republicana y uno independiente. En la primera reunión del Gobierno, celebrada el día siguiente, se dispone la restauración de los Ayuntamientos y Amós Acero, como tantos otros alcaldes suspendidos en 1934, vuelve a la alcaldía.
“(…) el Gobierno, en su reunión de esta mañana, ha dado ya las disposiciones necesarias para que hoy mismo se restauren los Ayuntamientos populares suspendidos gobernativamente.” (ABC, 20-2-1936)
Un mes después, el 17 de marzo se convocaron elecciones municipales pero, apenas transcurridos veinte días, fueron suspendidas el domingo 5 de abril sin causa conocida. El decreto de suspensión se facilita a la prensa el mismo día:
“Artículo único. Se suspenden las elecciones municipales convocadas por decreto de 17 de marzo último, quedando sin efecto todas las operaciones electorales practicadas como consecuencia de dicha convocatoria. Dado en Madrid, en 5 de abril de 1936.” (ABC, domingo 5 de abril de 1936)

Cinco meses después de las elecciones se produjo el golpe militar del 18 de julio que condujo a la guerra civil. Una semana después, llega a Madrid una columna de milicianos de Valencia dispuestos a defender la capital. La columna entró en Madrid por la carretera de Valencia y el vecindario de Vallecas recibió su llegada. Con ese motivo, Amós Acero fija un bando para el aprovisionamiento de las familias de los milicianos armados que se encuentran en los frentes de combate:
“Desde primera hora de la mañana, todos los edificios de la populosa barriada aparecían adornados con banderas republicanas (…). En la casa número 14 de la carretera de Valencia se había instalado un botiquín de urgencia y en previsión de que las circunstancias lo hiciesen insuficiente se hacían los preparativos necesarios para que en la iglesia llamada de San Ramón pudiese ser instalada convenientemente una treintena de camas y establecer de esta manera el hospital de sangre de aquella barriada.
E1 alcalde de Vallecas, don Amós Acero Pérez, ha fijado un bando dictando normas para el aprovisionamiento de las familias de los que por ser milicianos populares armados se encuentran en los frentes de combate y no pueden atender a su aprovisionamiento de víveres. Recomienda a todos el máximo respeto para todos los establecimientos, y en especial para los de artículos alimenticios.” (El Sol, 24-7-1936)
Desde julio de 1936, su actividad política, además de ocuparse de la alcaldía de Vallecas, consiste en defender la causa de la República.
Transcurrido un año desde el Alzamiento de Julio del 36, por iniciativa del Partido Comunista, se pretende la fusión del comunismo y el socialismo –la unidad política del proletariado– en un solo Partido: el Partido Único del Proletariado, sin que el proyecto llegara nunca a hacerse realidad. Partidario de la iniciativa, Amós Acero, participa en actos “en pro” de la creación de dicho partido unificado, aprovechando la ocasión para saludar “a las Brigadas 37 y 49, casi todos vecinos del Puente de Vallecas”:
“En julio de 1937 el Comité de Enlace de los Partidos Comunista y socialista del Puente de Vallecas organiza “un grandioso mitin pro Partido Único del Proletariado”, en el que intervienen el “camarada Alcántara, por el Partido Comunista” y “Amós Acero, por la Agrupación Socialista”. Alcántara, “después de saludar a los camaradas del frente y retaguardia, que con su heroísmo han cerrado el paso al invasor (…)”, habla de “la fusión inmediata de los dos grandes Partidos, socialista y Comunista, en el gran Partido Único del Proletariado, con una unidad de acción, política e ideológica, marxistaleninistaestalinista”. Posteriormente, Amós Acero “dirigió un saludo a los luchadores, especialmente a (…) las Brigadas 37 y 49, casi todos vecinos del Puente de Vallecas (…). Y propugnó la formación del Partido Único, tan necesario en estos momentos para acelerar la victoria” (El Sol, 24-7-1937)
[Según palabras de Dolores Ibarruri, “la defensa de la Unión Soviética (…) debe ser una cuestión de honor proletario para cada militante del Partido Único (…). ¡Manos a la obra!, pues, para crear este gran Partido del proletariado que se inspire en las doctrinas de Marx, Engels, Lenin y Stalin y que será guía y dirigente del proletariado…” (El partido único del proletariado. Extracto del informe presentado por la camarada Dolores Ibarruri al Pleno del C.C. celebrado en Valencia los días 18 al 21 de Junio de 1937)]
Y en octubre participa en otro acto de la misma naturaleza en el cine Goya, organizado por las Juventudes Socialistas Unificadas, organización política juvenil fundada en marzo de 1936, fruto de la fusión de la Unión de Juventudes Comunistas y las Juventudes Socialistas:
“Hoy, domingo, a las diez de la mañana, se celebrará un gran acto en el cine Goya, del Puente de Vallecas, para mostrar la adhesión de la J.S.U. al Comité de Enlace de los Partidos comunista y Socialista.
En él intervendrán los siguientes camaradas: Ángel Aguilera, por el Comité Nacional de la J.S.U.: Aurora Rodríguez, por el P.C. de la barriada; Amós Acero, por la A.S. de la barriada; Braulio Farelo, por el C.P. del Partido Comunista, y un camarada por la agrupación Socialista Madrileña.
A continuación se proyectará la gran película soviética Las tres amigas. (Ahora, 3-10-1937)
“(…) Aurora Rodríguez y Amós Acero, (…) abogaron (…) por la necesidad de intensificar la lucha contra nuestros enemigos de retaguardia que, acaparando, ocultando y encareciendo los artículos de consumo, luchan contra nuestra causa.” (Ahora, 5-10-1937)

Como ya se ha dicho más arriba, al apoyar la huelga general de octubre de 1934 el alcalde de Vallecas fue depuesto de su cargo, el cual volvió a ocupar en febrero de 1936 hasta el 27 de Marzo de 1939 en que huyó con Carlos Rubiera Rodríguez, gobernador civil de Madrid, siendo detenido en Alicante tres días después, cuando se disponía a tomar un buque que le llevara al extranjero.
Al finalizar la contienda civil fue juzgado, considerado culpable y condenado por delitos graves de los que se defiende el reo, refutando cada uno de ellos, en pliego de descargo escrito de su puño y letra.
En dicho pliego se defiende razonadamente de las acusaciones que se le hacen. Entre ellas, haber presidido o pertenecido a una checa, de supuesta existencia en la Casa del Pueblo de la barriada...
[Según el libro de Francisco Fernández-García (Historia de la Pequeña Rusia), una relación (de checas en el Puente de Vallecas) (…) puede ser la establecida en la Causa General instruida en 1943 (…):
- Concordia, 6. Casa del Pueblo del Partido Socialista.
- Plaza de doña Carlota (Iglesia parroquial del barrio). Sucursal del Ateneo libertario del Puente de Vallecas.
- Doña Sabina, 5 (Barrio de doña Carlota). Centro comunista del Puente de Vallecas.
- Emilio Ortuño, 13. Ateneo libertario del Puente de Vallecas.
- Imagen, 1 (Hotel de D. Carlos, en el barrio de Picazo del Puente de Vallecas. Sucursal del Ateneo libertario de la calle Emilio Ortuño).
- Peironceli, 1 y 2. Checa del barrio de Entrevías.
- Los Requenas, 9. Ateneo libertario del Puente de Vallecas.
- Ayuntamiento del Puente de Vallecas. Checa del Frente Popular. En determinadas ocasiones fue utilizado como un espacio donde se llevaban los detenidos, para desde allí distribuirse a otras checas.
- Carretera de Valencia, 68 (Colegio de las Hermanas del Ave María). Checa comunista (hasta febrero de 1937).
- Teresa Llorente, 8 (Hotel Piqueras, también llamado del General Ampuria). Juventudes libertarias. Comité de Defensa de la barriada del Puente de Vallecas.
En un informe de la Dirección General de Seguridad, incluido en la Causa General, también se hace referencia a otras checas:
- Avenida de la Libertad, 73 (Monte Igueldo). Checa de la CNT-FAI.
- Hasta enero de 1937, otra checa en el edificio del Colegio del Niño Jesús de Praga, que perteneció a los Hermanos de la Doctrina Cristiana (Avda. de la República, 70 - Ctra. de Valencia), que había sido incautado por el Partido Socialista. Guardaba relación con las autoridades municipales, el resto de checas de la barriada y las checas del Partido Socialista de Madrid.]
Y, entre otros delitos, se le acusa de la inducción del asesinato del Agente de Comisaría de Vigilancia del Puente de Vallecas llamado ‘el varillas’; de inducir al asesinato del Oficial Mayor del Ayuntamiento de Vallecas Mariano Sanz Raso, “hecho que se (habría fraguado) entre concejales del mismo, en el despacho de la Alcaldía, a su presencia”: “Dicho funcionario fue separado de su cargo por acuerdo de la Corporación a fines de febrero de 1936 (…). El Sr. Sanz Raso que residía en Madrid, fue asesinado en Agosto o Septiembre del año 1936 según se supo después, hecho absolutamente ajeno al anterior y con el que no puede suponer relación alguna”; de la existencia de una checa en el Ayuntamiento de Vallecas; de que la alcaldía autorizase la salida de la Casa Consistorial a los funcionarios de Intervención Sres. Pastor y Zubía con previo conocimiento de que iban a ser asesinados.

[En la relación de cadáveres recogidos en el término municipal de Vallecas se ncuentra el de Mariano Sanz Raso: “Fecha del hallazgo: 30-8-36. Natural de Zaragoza, hijo de Mariano y Ramona, casado con Dª Pilas Saló de cuyo matrimonio quedan cinco hijos llamados Pilar, Mariano, Consuelo, Julio y Jesús. Falleció en el kilómetro 7 de la carretera el día 30 de Agosto del 36.”]
Expone, además, varios casos que “dan idea de su concepto de humanidad y tolerancia que ha regulado su actuación con todas las personas de cualquier significación confesional o política”. Entre ellos se refiere a sus intentos por averiguar el paradero del hijo de Melquíades Biencinto: “Por averiguar el paradero e intentar el rescate del desaparecido y después asesinado D. Manuel Biencinto, saben sus familiares y amigos hasta donde llegaron las actividades del declarante aunque por desgracia no lograse su localización”; a su actuación durante la jornada del 11 de mayo de 1931, de la que ya hemos hablado anteriormente; y cuál fue su proceder el 12 de agosto de 1936, día de los asesinatos del ‘Tren de la Muerte’:
“Con motivo del doloroso asesinato colectivo del Tren Jaén, de cuyo hecho tuvo conocimiento por informe telefónico del Teniente de Alcalde de la Villa en cuyas proximidades acaeció, valiéndose de elementos afines, de aquel pueblo, requeridos por mediación de dicho Teniente de Alcalde y después por, digo de varios directivos del Batallón de Voluntarios Pablo Iglesias pudo rescatar de una muerte cierta a unos sesenta supervivientes, que entregó a la Dirección General de Seguridad por cuyas órdenes habían sido trasladados a Madrid. Este salvamento fue objeto, para que el declarante aparte de su personal satisfacción después del dolor experimentado por la muerte de los que perecieron, recibiera multitud de muestras de adhesión del vecindario y autoridades superiores”.

[Procedente de Jaén, el tren trasladaba a 245 presos rumbo, se supone, a la prisión de Alcalá de Henares. Eran en su mayoría simples personas de conocidas convicciones religiosas, con el obispo de la diócesis, Manuel Basulto Jiménez. Detenido el convoy por milicianos anarquistas en la estación de Santa Catalina-Vallecas, se obligó a bajar del tren a tandas de presos, que eran colocados junto a un terraplén y frente a tres ametralladoras, siendo asesinadas 193 personas, incluidos el obispo y su hermana Teresa que lo acompañaba (Tren de Jaén)]

Después de su detención fue internado en los campos de concentración alicantinos de Los Almendros y Albatera, se le condujo a la madrileña cárcel de Porlier, donde ingresó el 30 de agosto de 1939. Tras recorrer varias cárceles más fue juzgado en dos juicios paralelos y resultó condenado a muerte. De nada sirvieron los más de cincuenta testimonios de personas a las que ayudó Amós durante la guerra, ni la documentación por él presentada.
“El 16 de Mayo de 1941 fue fusilado a las cinco y media de la madrugada, siendo inhumado inmediatamente en el mismo Cementerio de la Almudena. En cumplimiento de la sentencia decretada (…) con fecha 11 de abril de 1941, ratificada el 15 de abril y confirmada (…) el 15 de mayo.” (Amós Acero, una vida por Vallecas, Cástor Bóveda). Amós no quiso que se le vendaran los ojos en el momento de la ejecución. La noche anterior a su muerte escribió una carta a su familia que fue publicada en el libro ya citado de Cástor Bóveda.
Tumba de Amós Acero en el Cementerio de la Almudena de Madrid
Foto: JJMANCHA/Vallecasweb.com)
Según José Molina Blázquez, “Amós Acero, como alcalde y militante socialista y ugetista, imprimió una práctica sosegada, defensora de la dignidad de la política, ajena a las diatribas entre opciones de familias políticas que transitaban en el PSOE: ni largocaballerista, ni prietista.” (Prólogo al libro Amós Acero, una vida por Vallecas).
Su hija Dolores (Lolita, como Amós la llamaba) describe a su padre como un “hombre delgado y mediana estatura, simpático con un corazón sincero y lleno de ternura, un romántico…, de gran sensibilidad, que le hacía sufrir muchas veces”:
"En su juventud, era un hombre de presencia elegante y distinguida..., era un hombre delgado y de mediana estatura; su cara reflejaba sus hermosos sentimientos y su noble manera de ser; en sus ojos de color oscuro, se veía lealtad, inteligencia y dulzura; ojos que sabían apreciar la belleza en todo lo que veían; tenía un nervioso y fuerte temperamento...; Amós tenía una magnifica oratoria y una voz clara y sonora..., era un hombre muy simpático con un corazón sincero y lleno de ternura..., en el fondo era un romántico de grandes ideales y sueños...; su sinceridad y conocimiento de cosas y hechos, hacían de él una persona muy atractiva para todos cuantos le trataban...; su gran sensibilidad, le hacía sufrir muchas veces, porque le hacía ver que no todo era honrado en los hombres y en muchos de los cuales había creído sinceramente...; siempre había en sus labios una palabra de conmiseración y cariño para aquel que la necesitaba..." (Amós Acero, una vida por Vallecas. Cástor Bóveda)
Y el sacerdote que habló con él antes de que con los ojos destapados por propia voluntad, acudiera a su encuentro con la muerte, lo definía como "un hombre muy valiente y seguro de sí mismo, con un alma pura, noble y llena de bondad; tenía una gran personalidad y jamás podré olvidarle”.

En 1983, siendo alcalde Enrique Tierno Galván, en un parque del barrio de San Diego que llevaba su nombre, se le erigió un monumento presidido por un busto de bronce en un pedestal de caliza que en años pasados desapareció. Un nuevo monumento, obra del escultor Miguel Sobrino, fue inaugurado en 2016 y en él hay una leyenda de la última carta escrita a su familia: “No me duele morir siendo inocente, lo doloroso sería morir culpable”.


Comentarios